domingo, 16 de julio de 2017

En la variedad está el gusto

Pues sí, y aunque a priori parezca algo que cae de cajón, no paro de ver gente que hace una y otra vez lo mismo. El mismo ritmo, la misma distancia, el mismo recorrido.
Algo tan simple como alterar una de esas variantes, al igual que si habláramos de una ecuación, nos pone ante un tablero de juego prácticamente infinito. 
Demasiadas matemáticas? Te está dando yuyu eso de variantes, ecuaciones e infinito? Tranquilidad, no es para tanto! Me voy a valer de un ejemplo.

Como todo el mundo, tengo algunos recorridos comodín. Sí, soy mortal. De esos trayectos que sé la distancia y el tiempo más o menos que me llevan hacerlos a un ritmo determinado (normalmente a tractor, no sea que con la velocidad le dé a las zapatillas por hacer trompos).

Pero si tengo un poco de manga ancha, ya sea algo más de tiempo libre, quiero tomarlo con más calma o simplemente hacer algo diferente, modifico una de esas variantes.

Con mi compañero de fatigas somos muy aficionados a los minerales, pero no los de beber, sino que nos gusta ir a visitar piedras, menhires, dólmenes o cualquier "pedrolo" que nos llame la atención. Sí, eso de los minerales quedó muy fino y sofisticado.
No es extraño que en alguna de nuestras salidas no recorramos más de cinco kilómetros, pero que son de puro escalar, saltar, esquivar zarzas y demás. Al final acabamos llamando a estas salidas ir al rocódromo.
Poca distancia y velocidad? No pasa nada, os aseguro que después de una de estas las piernas están como una buena sesión de gimnasio.

Por el poder de Greyskull!!! Visitando la roca a la que damos ese nombre.

Tal vez no tengas tiempo o no te apetece un rodaje largo...has hecho alguna vez un rato de sprints? Calentar bien, unos cuantos de esos hasta estar bien cansado y para casa. A veces la visceralidad de este tipo de sesión es lo que se precisa para disfrutar de un rato libre.

Para los que disfrutamos de los pedales. Bien, las salidas largas y rodadoras son maravillosas pero...el subir y bajar el mismo puerto a sartén también tiene su encanto, no? Y a veces en una hora ya tiene uno la lengua saboreando el caucho del neumático.

Como siempre digo, y ya sé que soy cansino, la imaginación es el límite.

Sentíos libres de comentar y contarme vuestras alternativas ;)



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