domingo, 19 de febrero de 2017

Pies para qué os quiero...

WARNING! ADVERTENCIA! ACHTUNG! Como siempre advierto, no soy podólogo, fisioterapeuta ni siquiera médico. Me baso en experimentos sobre mi cuerpo que va de camino a la chatarra, por lo tanto, esto de hoy es un reflexión tabernaria sobre los resultados que voy obteniendo sobre la marcha.

Con suerte nacemos con ellos, y más o menos, sobre el año, ya les damos la importante tarea de mantenernos erguidos. Más tarde, serán el transporte (gratuito!!) que nos llevarán a todas partes.
Fijaos si son importantes, que hasta tienen expresiones populares dedicadas a ellos, y sólo citaré algunas:

- Estar al pie del cañón.
- Ir con pies de plomo.
- Tomarse algo al pie de la letra.
- Poner pies en polvorosa.

Efectivamente, hablo de los pies. Si no los conoces, son esas cosas con un montón de huesos, músculos y vete tu a saber qué (porque no soy "sientífico") que están pegados a tus tobillos.
Como decía en la introducción de este hilo, usamos y abusamos de ellos prácticamente toda la vida, pero los cuidamos? O peor aún, les damos la importancia que tienen?

Muchos corredores o caminantes ahora pensarán que soy un hippie que fuma musgo, chupa piedras y anda por ahí danzando en los bosques con unas huaraches. O que pertenezco a una secta que profesa devoción al minimalismo.
Pero no. Creo que no hace falta ser extremista, que si no te ves llevando calzado de ese tipo, al menos no dejes que se te acomoden al tipo de vida que llevamos hoy en día.

Aprendiendo jugando. Cuando fue la última vez que lo hiciste?

El problema, creo, es como avanza el tiempo y como nos dejamos llevar por él. A la vez, parece que nuestras mayores preocupaciones son lo grandes que pueden ser nuestros bíceps, tener tableta en las abdominales o la última tendencia en cuanto a corte de pelo se refiere.
Cuando somos pequeños, nos importan tres pimientos lo que digan de nosotros, y si nos apetecía jugar a fútbol en un césped o en la playa descalzos, lo hacíamos! Quién no ha pasado ratos en parques de columpios sin calzado? No es agradable sentir el fresquito de las baldosas en verano?A nuestra manera, éramos sabios y escuchábamos a nuestro cuerpo.

Esa es la mejor terapia que hay para ellos y pienso que es el mínimo respeto que se merecen: desempeñar la función para la que siempre estuvieron hechos. Habéis visto alguna foto de un troglodita recolectando con unas Air Jordan? Yo no.
Nos empecinamos en esconderlos dentro de jaulas que los aprisionan e impiden moverse y desarrollarse libremente...pero qué listas han sido las grandes empresas de calzado, verdad?

Llevo algún tiempo haciéndoles terapia, a mi manera, en casa. Y sí, no me voy a esconder, a veces fuera de ella también. El primer paso es simple, fuera calzado. Volver a sentir con ellos y reconectar.

El límite está en la imaginación. Y después podréis decir eso de vivir con los pies en la tierra. Literalmente.