domingo, 12 de febrero de 2017

Desaprendiendo

Estoy pasando unos días fuera de casa, y supongo que eso ayuda a lo que voy a explicar en este hilo de hoy.
Con la excusa de la "lesión", estoy tomándome las cosas con más calma, y la sombra que siempre me acechaba de entrenar "para cuando se te presente alguna carrera" he decidido intentar dejarla atrás.
Ya con esa idea en mente, procuro erradicar el pensamiento cuadriculado y huir de la programación de agenda del estilo: hoy me toca correr 5 km, mañana haré entreno de subidas en bici, pasado un poco de sprint a carrera, etc.

Y tooooooooodo esto que tiene que ver con que esté fuera de casa? Pues que por ejemplo, no tengo la Gravillera.
Ayer me levanté con unas ganas locas de pedalear, pero solo de tener el placer de pedalear. Deshacer un poco los nudos de las piernas, mover las rodillas oxidadas y de paso, ver un poco de mi patio de juegos de toda la vida.
Bajé al garaje y allí me esperaba mi bicicleta de hacer los recados: una pequeña (porque sí, porque es pequeña y plegable) Peugeot de rueda 20". Creo que mentiría si dijese que lleva pocos quilómetros en sus ruedas.

Mi fiel pequeñaja, incluso con su portabultos, ayuda al disfrute del "ciclotranquilismo".

Las bicicletas clásicas (algún hereje dirá que son viejas, mal rayo le parta) tienen su encanto. En esta, el sillín hace un ruido como de somier viejo, pero al final ya ni lo oyes, de hecho, a veces hasta lo echas en falta. También hay un curioso ruido en el pedalier, con imaginación, hasta te sacas un ritmo caribeño. Una sola velocidad y algo similar a frenos.
Es una máquina que invita a la relajación y a no tener prisas...pero suma quilómetros, y hasta te pone en algún aprieto! Por ejemplo, en una subida.
Aprovechar esto para ir a ver a un amigo del pueblo de al lado tiene un gran beneficio: estás "entrenando" sin darte cuenta.
El cuerpo, en mi opinión, es sabio y tiene memoria. Puedes tener una temporada tonta en la que no te machaques mucho, pero oye, sube cada día cinco pisos por las escaleras y creo que las piernas se van a acordar (mi teoría es que tienen memoria hehe).

A la gente que nos gusta practicar algún deporte creo que estamos chapados de alguna manera en la que nos es inconcebible no vislumbrar un fin de nuestra práctica.
Hago series para poder aumentar mi ritmo. Repito hasta la saciedad este recorrido para ser el más rápido.
Creo que es un enfoque que habría que desterrar y simplemente, hacer las cosas porque a uno le apetece y porque es bueno para la salud de uno mismo.
Te gusta montar en bicicleta? Genial! Cógela y sal ahí a disfrutar, pero no contabilices lo que haces.
Te encanta andar por el monte? Qué más da la distancia o el ritmo al que lo hagas? Simplemente vive ese momento...mañana tal vez tengas un día más inspirado.

Con todo esto, a donde quiero llegar es que creo que a veces sólo deberíamos preocuparnos de estar activos porque es bueno para nosotros y preocuparnos menos en el qué estamos haciendo y su aplicación inmediata.

Estoy encantado de desandar todo el camino hecho, de intentar hacer un reseteo y reeducarme a mí manera.