domingo, 27 de noviembre de 2016

Las bondades (o no) de ser aprendiz de todo, maestro de nada

En los tiempos que corren, la gran mayoría de gente suele decir que hay que especializarse, tener un elemento diferenciador e intentar ser único.

No sé si eso se debería aplicar al mundo del deporte (aficionado, claro está). Me explico. 
Supongo que todo el mundo que lea ésto (no puedo llegar a imaginar que un día lo lea mucha gente, indistintamente de tu género o edad) ha pasado por algún momento en que practicando su deporte favorito se ha lesionado o ha sufrido molestias. 
La cosa es simple (creo), si te haces daño corriendo, déjalo un tiempo, recupérate bien y vuelve bien progresivamente. 
Sigamos suponiendo que solamente te gusta (o eres duro de mollera y no concibes hacer otra cosa) correr. Pasarás largo tiempo parado, con ansia, amargándote cada día por no poder trotar.

Peeeeeero, si por ejemplo, también te gusta pedalear, puedes aprovechar ése tiempo en profundizar un poco más en ello. Y en cuanto a profundizar no me refiero a buscar un rendimiento mejor ni nada de eso, recordad que soy muy "punkarra" en cuanto a mis planteamientos deportivos. Sino que se puede aprovechar para salir a explorar en bicicleta el entorno. O salir a pasear simplemente. O tal vez te guste hacer yoga, pilates, paleo o nadar...sea lo que sea, tal vez, no te genera ningún contratiempo en tu molestia de correr.

A modo de conclusión diré que:

- Si te especializas en algo, obviamente irás mejorando en ello. Por otro lado, me parece bastante limitador si no te tomas el deporte muy en serio, o lo haces por diversión (o por la razón que sea).

- Si no te especializas en nada, y eres un aprendiz de todo, siempre puedes tener algo que hacer y no tienes por qué estar inactivo si tienes un percance. Es más, muchos deportes son complementarios y se mejoran el uno al otro. 

Sé que no soy ninguna eminencia ni nada por el estilo, no soy entrenador ni un entendido en materia, es una opinión de un aficionado...a ver mundo ;)